Cómo la planta del algodoncillo nativo ayuda a mantener comunidades de mariposas monarcas saludables

Artículo escrito por Ashley Riane Booth y publicado el 28 de agosto del 2019. Artículo traducido por Maria loza

Bibliografía:

Faldyn, M.J., M.D. Hunter, and B.D. Elderd. 2018. Climate change and an invasive, tropical milkweed: an ecological trap for monarch butterflies. Ecology. 99:1031-1038.

Satterfield, D.A., J.C. Maerz, and S. Altizer. 2015. Loss of migratory behaviour increases infection risk for a butterfly host. Proceedings B of the Royal Society. 282:20141734.

En el otoño del año que cumplí ocho años, recuerdo que mi madre entró corriendo a la casa una tarde y me gritó que saliera. Su urgencia me hizo pensar que algo andaba mal, así que corrí a su encuentro en el camino de la entrada. Pero en lugar de una emergencia, lo que encontré fue una experiencia maravillosa que se produce de manera casual (o por serendipia). Cientos, quizás miles, de mariposas monarcas revoloteaban en el aire, descansando sobre malezas, arbustos y el asfalto, en busca de comida, agua y reposo. Nos acostamos en el camino de la entrada y vimos a las mariposas moverse a nuestro alrededor, ligeras como semillas de diente de león transportadas por el viento. Tan pronto como llegaron, se fueron; revoloteando hacia el sur, hacia su hogar ancestral en el centro de México.

Las mariposas monarcas (Danaus plexippus) migran, durante varias generaciones, desde los bosques de las montañas en el centro de México hasta las fronteras más al norte de los Estados Unidos continentales (Figura 1). Son una de las, relativamente, pocas especies de insectos que migran distancias tan largas y demuestran consistentemente filopatría (es decir, tendencia a regresar al mismo lugar). A lo largo de su ruta migratoria, las monarcas se reproducen varias veces, a menudo tardando varias generaciones en viajar entre sus hábitats de hibernación y de reproducción.

 

A map of North America showing movement of Monarch butterflies.
Figura 1. Mapa de la migración de la mariposa monarca a través de América del Norte. Imagen cortesía de Sean Killen / USFWS.
A monarch butterfly feeding on purple milkweed in a field.
Figura 2. Una mariposa monarca alimentándose de una planta de algodoncillo nativo (Asclepias incarnata). Imagen cortesía de R.A. Nonenmacher.

Viajar a distancias tan largas requiere de muchos recursos alimenticios, y uno de los favoritos de las monarcas es la planta de algodoncillo (Especies de Asclepias; Figura 2). Las monarcas son especialistas (lo que significa que tienen un rango de dieta limitado), por lo que estas plantas sirven como hábitat y alimento importantes, especialmente para las larvas o las monarcas jóvenes. En los últimos años, las poblaciones de monarcas han disminuido, en parte debido a la menor disponibilidad de algodoncillo para las monarcas.

Para ayudar a reducir la pérdida de su hábitat, muchas organizaciones alientan el cultivo de plantas de algodoncillo en áreas residenciales para proporcionar un hábitat a las monarcas. Sin embargo, la disminución del algodoncillo nativo y la plantación generalizada de especies exóticas de algodoncillo (como Asclepias curassavica; Figura 3) pueden estar conduciendo a la disminución de las poblaciones de monarcas y a cambios en los patrones de migración. (Obtén más información sobre cómo las monarcas usan plantas de algodoncillo en este enlace o en este video).

Orange and yellow flowers on exotic milkweed or Asclepias curassavica.
Figura 3. Algodoncillo exótico (Asclepias curassavica). Imagen cortesía de Pick Him!

Las especies exóticas de algodoncillo como A. curassavica florecen durante todo el año, lo que las hace atractivas como plantas

ornamentales para jardines residenciales. Sin embargo, la disponibilidad de plantas que sirven de alimento para las mariposas durante todo el año está alentando a las monarcas a pasar el invierno en regiones cálidas como Florida, Luisiana y Texas en lugar de migrar al centro de México. El estudio científico de Satterfield et al. (2015) mostró que las poblaciones de monarca que no migraron (sedentarias) durante el invierno, se alimentaron de algodoncillo exótico y fueron mucho más vulnerables a enfermedades como la infección por parásitos, en comparación a las monarcas que completaron la migración anual al centro de México.

Su reciente estudio examinó cómo los cambios de temperatura relacionados con el cambio climático impactan a las monarcas que se alimentan de plantas exóticas y nativas de algodoncillo. Bajo las condiciones climáticas actuales, los compuestos químicos en el algodoncillo llamados cardenólidos ayudan a proteger a las mariposas de los depredadores y parásitos. El algodoncillo exótico A. curassavica tiene más de estos cardenólidos que muchas especies nativas de algodoncillo como Asclepias incarnata. Por lo que las monarcas que se alimentaron del algodoncillo exótico en este estudio, tenían un mayor nivel de cardenólidos y, por lo tanto, una mayor protección contra los depredadores. Sin embargo, cuando las plantas de A. curassavica son expuestas a temperaturas más altas, estas producen aún más cardenólidos que potencialmente son dañinos para las mariposas y sus larvas. Así que, a medida que aumentan los cardenólidos, la salud y la supervivencia de las monarcas disminuyen. El aumento de las temperaturas también produjo mariposas con alas delanteras más pequeñas (las alas más cercanas a la cabeza). Esta disminución de la longitud de las alas puede dificultar la migración para futuras poblaciones.

Entonces, ¿cómo podemos mejorar el hábitat para las poblaciones de monarcas actuales y futuras?

Si bien el algodoncillo tropical (A. curassavica) proporciona un hábitat y alimento para las monarcas en el sur de los Estados Unidos, este puede estar comprometiendo la salud de la especie a largo plazo. Para mejorar el hábitat de las monarcas, el científico Faldyn recomienda aumentar la diversidad o variedad de especies de algodoncillo que son plantadas. Esto puede requerir que los proveedores de jardines lleven más de las 73 especies nativas de Asclepias que crecen en los Estados Unidos, así como la restauración a gran escala de especies nativas de algodoncillo cerca de los campos agrícolas también puede mejorar significativamente el hábitat de las monarcas migratorias.

Imagen de portada: Mariposas monarcas invernando en una zona boscosa de Michoacán, México. Imagen cortesía de Ashley Riane Booth.

 

 

 

 

 

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Maria Loza

Maria Loza

Maria is passionate about integrating science and policy to contribute to evidence-informed decision making to help providing solutions to social issues in the health sector. She earned a Ph.D. in Genetics and Microbiology (2013) from the Paris Descartes University - Pasteur Institute in Paris, France. She continued as a postdoctoral researcher at Canadian Blood Services (2015-2018) in Ottawa. Her research focused on the study of molecules that help pathogenic bacteria to adapt to environments that represent a health risk. She is a Registered Microbiologist by the Canadian College of Microbiologist. Currently she works at a federal government agency in Canada, providing advice and operational support in the development and delivery of research funding programs to foster discoveries and innovations that positively impact the health sector. Maria enjoys communicating science, watching sunsets from any spot in the world and currently she aspires to become a conservation photographer.

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