¿De cuántas maneras puedes contar lobos?

Artículo escrito por  Lauren Otolski y editado por Etienne Herrick, noviembre 10, 2022. Artículo traducido por Andrea Valcarcel, diciembre 21, 2022.

Pie de foto destacado: Para censar las manadas de lobos grises se suele utilizar el radio-collar, pero el uso de otros métodos podría reducir la necesidad de capturarlos vivos. (Fuente de la imagen: “Radio collared gray wolf on snow.jpg” por Campbell William y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE.UU., con licencia Public Domain Mark 1.0).

Referencia científica: Barber-Meyer, S. M. (2022). Can non-invasive methods replace radiocollar-based winter counts in a 50-year wolf study? Lessons learned from a three-winter trial. Wildlife Researchhttps://doi.org/10.1071/wr22001


Protegiendo al más fiero de los canes

Los lobos son llamativos símbolos de la naturaleza salvaje. Mucha gente escucha sus característicos aullidos y observa los bosques en busca de un destello de pelaje gris y orejas puntiagudas. A pesar de tener un área de distribución histórica en la mayor parte de Estados Unidos, las poblaciones de lobos se redujeron mucho a principios del siglo XX debido a la pérdida de hábitat y alimento, así como a las campañas de caza en su contra. Han reaparecido en los últimos años, pero la mayoría de las poblaciones estadounidensessiguen figurando en la lista de especies en peligro de extinción de la Ley de Especies Amenazadas. Por ello, muchas zonas protegidas cuentan con programas para vigilar de cerca las poblaciones de lobos mediante censos anuales denominados recuentos de lobos.

Los recuentos de lobos se han realizado tradicionalmente mediante métodos de captura en vivo y radio-collar, que permiten a los investigadores seguir a los lobos en sus desplazamientos. Por ejemplo, un estudio a largo plazo en el Bosque Nacional Superior (SNF, por sus siglas en inglés), en el noreste de Minnesota, ha utilizado radiotelemetría aérea desde finales de los años sesenta. Con este proceso, los investigadores colocan un radiocollar a un pequeño número de lobos y utilizan las ubicaciones comunicadas para localizarlos durante los vuelos en helicóptero. Una vez localizados los ejemplares radiomarcados, los pilotos pueden contar el número de lobos de la manada.

Este método ha sido indispensable para mantener censos precisos de lobos, que ayudan a los legisladores y gestores del territorio a tomar medidas para proteger a las poblaciones de lobos más vulnerables. Sin embargo, los métodos de captura en vivo, como el radio-collar, pueden causar estrés a los animales y, en ocasiones, lesiones tanto a los lobos como a los biólogos. Por ello, estudios recientes han investigado el uso de métodos no invasivos—técnicas que no implican la captura de lobos vivos—para sustituir o complementar los métodos que utilizan el radio-collar.

Pie de foto: Fotografía aérea tomada durante el seguimiento por radio de lobos en el Parque Nacional de Denali, Alaska (Fuente de la imagen: Wolf radio tracking, Denali, 20032003 (aec43b50-b0bd-4f00-a475-e0ada21c75aa).jpg” por el Servicio de Parques Nacionales de EE.UU., con licencia Public Domain Mark 1.0).
¿Pero qué tan confiables son los métodos no invasivos?

Para comprobar si los métodos no invasivos podrían sustituir a los métodos de captura de animales vivos, los científicos realizaron otro estudio en la SNF. Consideraron cinco métodos no invasivos: rastreo aéreo de nieve, rastreo terrestre de nieve, cámaras trampa, estudios genéticos e informes de ciencia ciudadana. En todos los casos, los investigadores querían averiguar el tamaño y el territorio de cada manada. La eficacia de estas opciones se comparó con el éxito de la radiotelemetría tradicional, siendo algunos métodos más informativos que otros.

El rastreo de nieve en el suelo fue la más útil de las cinco opciones, aunque también la que requirió más esfuerzo humano. Dos grupos de dos investigadores recorrieron cada uno el lugar de estudio a pie y utilizando camiones y motos de nieve. Buscaban lobos o señales de lobos (huellas, excrementos o lugares donde se hubieran matado presas). Cuando fue posible, calcularon el número de lobos de la manada que había dejado las señales y siguieron las huellas para localizar manadas y hacer recuentos más precisos.

Pie de foto: Durante el rastreo de nieve en el suelo, los equipos de investigadores de campo pueden seguir las huellas de los lobos para localizar manadas y obtener un recuento más preciso (Fuente de la imagen: Skiing along wolf tracks (24768442617).jpg” por Yellowstone National Park, con licencia Public Domain Mark 1.0).

Las cámaras trampa también proporcionaron información detallada sobre el recuento de manadas y las áreas de distribución territorial. Requería mucho menos esfuerzo sobre el terreno, pero exigía más análisis de datos que cualquier otro método. Durante los tres inviernos que duró el estudio, las cámaras activadas por movimiento recogieron más de 4,000 imágenes sospechosas de contener lobos, todas las cuales tuvieron que ser inspeccionadas por los investigadores. Estas fotos eran más útiles cuando incluían un lobo que podía ser identificado (por sus marcas, una herida o un radio-collar), porque esto permitía a los científicos relacionar los lobos fotografiados con una manada, y por lo tanto estimar el área de distribución de la manada utilizando fotografías de múltiples localizaciones.

El tercer método no invasivo, el rastreo aéreo de nieve, es similar a la radiotelemetría aérea. En ambos casos, se realizan vuelos en helicóptero sobre la zona de estudio, en busca de lobos o indicios de lobos. La diferencia entre los dos métodos es que con la radiotelemetría, los investigadores conocen la ubicación de los lobos radiomarcados y utilizan esta información para guiar la ruta de vuelo. En general, el rastreo aéreo de la nieve proporcionó información sobre lobos que no estaban radiomarcados o que se encontraban en zonas inaccesibles a otros métodos. Sin embargo, los avistamientos de lobos fueron infrecuentes y, por lo tanto, poco fiables para determinar sus territorios.

Este proyecto también utilizó informes sobre lobos mediante ciencia ciudadana para respaldar la información de otros métodos. También se extrajo información genética de las heces de lobo. Con suficientes muestras genéticas de buena calidad, los investigadores pueden utilizar esta información para identificar lobos individuales, lo que les permite estimar cuántos lobos viajan juntos. En otras palabras, los investigadores podrían realizar recuentos de manadas sin ver nunca a los lobos. Sin embargo, en este estudio no se recogieron suficientes muestras para utilizarlas de esta forma.

Pie de foto: Este estudio se llevó a cabo en el Bosque Nacional Superior (SNF), en el norte de Minnesota, donde se realizan recuentos anuales de lobos desde la década de 1960. (Fuente de la imagen: Bwca map.png” por Kmusser, con licencia CC BY-SA 3.0).
Los métodos múltiples son superiores en el Bosque Nacional Superior

La información recopilada mediante opciones no invasivas durante el estudio en el SNF fue una alternativa insuficiente en comparación a los radio-collares. Sin embargo, cuando los investigadores combinaron los datos recogidos con los métodos de radiotelemetría y no invasivos, descubrieron que utilizar ambos métodos a la vez era mejor que utilizar uno solo. Los recuentos de manadas fueron más precisos que los de años anteriores, en los que sólo se utilizó el radioseguimiento. Además, el uso de métodos no invasivos significa que la captura de lobos para el radioseguimiento sólo tenía que hacerse cada dos años, en lugar de anualmente, lo que reduce la posibilidad de lesiones tanto para los lobos como para los biólogos investigadores. A medida que avance la tecnología seguirán desarrollándose métodos de recuento de grandes animales, que ayudarán a los investigadores a controlar las poblaciones de lobos para contribuir a garantizar la salud y prosperidad de uno de los canes favoritos del mundo.

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Andrea Valcarcel

Having graduated with a Bachelor of Science degree in Animal Biology from Thompson Rivers University (BC, Canada), I am currently working as a marine mammal specialist and marine resource analyst in the Dominican Republic while also being an MSc candidate in Ecology and Environmental Sciences. My research so far has been mostly focused on corals and marine mammals, but I'm not completely set on being focused on marine sciences for the rest of my life. When not monitoring marine ecosystems, you can find me training therapy dogs and reading YA and fantasy novels. Twitter: @andreavalcar

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