Preservar los humedales de Xochimilco y su importancia cultural, requiere de la implementación de políticas y cambios a nivel personal

Artículo escrito por Ashley Riane Booth, Febrero 15, 2019.

Artículo traducido por Maria Loza Correa.

Fueron 40 minutos en taxi lo que tomó atravesar la cuarta ciudad más grande en el mundo, para llegar ahí: entre autopistas de seis carriles y callejones de adoquines, entre rascacielos, edificios de apartamentos, tiendas y chozas. Llegando, caminamos por un estacionamiento abarrotado de coches hacia un altar decadente de Nuestra Señora de Guadalupe, que está a la entrada a los humedales de Xochimilco. Puestos coloridos de vendedores ambulantes que ofrecen artesanías y alimentos bordeaban el camino hacia el embarcadero. El propio canal estaba lleno de barcos tipo góndola (llamados trajineras) y pasajeros, casi oculto por los edificios y el hormigón que bordea al humedal. Sin la ayuda de los mapas en línea, encontrar esos humedales entre la expansión urbana de la ciudad de México hubiera sido casi imposible.

Shrine to Our Lady of Guadalupe.
Altar a Nuestra Señora de Guadalupe, a la entrada de los humedales de Xochimilco. Imagen cortesía de Ashley Riane Booth.
¿Dónde está Xochimilco?

Xochimilco (se pronuncia so-chi-mil-co) es un área de 25 km2 altamente alterada y culturalmente importante de humedal en la Ciudad de México. Este humedal fue modificado por primera vez durante el apogeo de la civilización azteca en el año 500 (E.C.). A medida que la población crecía y la necesidad de más alimentos aumentaba, los aztecas convirtieron el lago de Xochimilco en una serie de islas y canales. Cavaron canales a lo largo del lago y utilizaron el suelo para construir chinampas, jardines flotantes. Las chinampas estaban bordeadas con capas de lodo y materiales de plantas que luego rellenaban para crear la tierra para los cultivos.

Durante la época de los aztecas, las chinampas construidas abarcaron un área de casi 120 km2. Los suelos altamente orgánicos, con un suministro de agua constante y fertilizante hicieron que la tierra fuera rica, produciendo cantidades inauditas de maíz. Si bien, los cultivos cambiaron a lo largo de los años, las chinampas de Xochimilco todavía se usan mucho para la agricultura. El ecoturismo en las trajineras (embarcaciones) a lo largo de los canales de Xochimilco también es un impulsor importante de la economía para la región. Sin embargo, con el enorme crecimiento de la población en la Ciudad de México y la expansión de la ciudad, el desarrollo urbano esta impactando a estos humedales que son cultural y económicamente importantes.

Imagen satelital de los humedales de Xochimilco. Las áreas grises son el desarrollo urbano. El área verde en el centro de la imagen son los humedales de Xochimilco. Imagen cortesía de Google.
 ¿Por qué están en riesgo los humedales de Xochimilco?

Los humedales son unos de los hábitats más amenazados del mundo y la conversión de tierras para uso agrícola es un factor importante en la pérdida del hábitat natural. Irónicamente, en Xochimilco, el desarrollo urbano está amenazando tanto a los humedales como a las prácticas agrícolas históricas. A medida que la urbanización continúa en esta región, es importante comprender los impactos del desarrollo en la sostenibilidad (o longevidad) de Xochimilco, para que los gobiernos locales tomen decisiones sobre cómo preservar este ecosistema actualmente amenazado.

Los problemas que enfrenta los humedales de Xochimilco son numerosos. En toda la región, los problemas de la calidad del agua y la eliminación de las aguas subterráneas han llevado al abandono de las chinampas dado que las prácticas agrícolas históricas no son rentables. El declive de este ecosistema único en el mundo, también afectará la economía del ecoturismo impulsada por las embarcaciones que navegan por estos hermosos humedales. Para entender mejor que factores están influyendo la sostenibilidad de estos humedales y agricultura tradicional, Pablo Torres Lima de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco y sus colegas, entrevistaron a los residentes locales y agricultores de chinampas en una de las secciones norte de Xochimilco. Les hicieron preguntas a los participantes sobre los factores regionales, ambientales y sociales que pueden tener un impacto en la sostenibilidad de los humedales de Xochimilco.

Una chinampa típica en Xochimilco. Imagen cortesía de Wikimedia Commons.
Según los residentes de la zona, ¿Cuáles son los principales problemas?

Durante su investigación, Torres-Lima y sus colegas, encontraron que los residentes estaban más preocupados por el desarrollo de chinampas que no están en uso y son utilizadas para vivienda, los cambios hidrológicos (relacionados con el agua) causados por la descarga del drenaje municipal en los humedales de Xochimilco y el crecimiento de especies invasoras de plantas tales como el jacinto de agua (Eichornia crassipes). Estos factores, así como el uso de químicos y pesticidas, disminuyen la sostenibilidad de los humedales de Xochimilco y las actividades agrícolas que se llevan a cabo en las chinampas.

Como alternativa, los factores que piensan que podrían incrementar la sostenibilidad de Xochimilco incluyen: la restauración de la hidrología histórica del canal mediante la reparación de diques y el dragado (excavación de las vías de agua para fomentar y profundizar el flujo de agua), la eliminación de la basura en las vías de navegación, el uso de las prácticas agrícolas orgánicas y tradiciones, y la reintroducción de especies de plantas autóctonas.

Desarrollo urbano en los humerales de Xochimilco. Imagen de Fotolibre.com
¿Cuáles son los siguientes pasos para la conservación?

Si bien, los residentes locales y los granjeros de chinampas mostraban preocupación por la sostenibilidad de los humedales de Xochimilco, demostraron muy poco interés o capacidad para trabajar personalmente en mejorar los problemas ambientales. Sin embargo, hay estudios que han demostrado que las personas que expresan preocupación por problemas ambientales, tienen más probabilidad de apoyar cambios en las políticas públicas que ayuden a mejoran la salud del ecosistema, incluso si no están dispuestos o no son capaces de hacer cambios relacionados con su trabajo o en su hogar.

El nivel de preocupación por la urbanización, la infraestructura, y la sostenibilidad de Xochimilco indica que habría un apoyo razonable a las políticas que regulen el desarrollo en este ecosistema. Los estudios como el de Torres-Lima y sus colaboradores, son importantes pues ayudan a la identificación de los problemas en los ambientes amenazados. Al comprender lo qué es lo que los residentes perciben como problemas importantes, el gobierno local puede desarrollar planes que mejoren la sostenibilidad de ecosistemas y, al mismo tiempo, resuelve las preocupaciones locales.

Mientras navegábamos por los canales, llenos de gente, en una trajinera, la importancia cultural de estos humedales se hizo evidente. Los agricultores cuidaban jardines de flores que crecían exuberantes en las chinampas que bordeaban el canal, las bandas de mariachi tocaban canciones en las trajineras, los turistas reían, bebían cerveza y comían los alimentos comprados a los vendedores de las canoas. Por más de 1000 años se han visto escenas similares a esta, pero sin un cambio en las políticas públicas y esfuerzos de preservación, estos humedales continuarán degradándose y desaparecerán.

Bibliografía: Torres-Lima, P., K. Conway-Gomez, and R. Buentello-Sanchez. 2018. Socio-environmental perception of an urban wetland and sustainability scenarios: a case study in Mexico City. Wetlands. 38:169-181.

Share this:
Maria Loza

Maria Loza

Maria is passionate about integrating science and policy to contribute to evidence-informed decision making to help providing solutions to social issues in the health sector. She earned a Ph.D. in Genetics and Microbiology (2013) from the Paris Descartes University - Pasteur Institute in Paris, France. She continued as a postdoctoral researcher at Canadian Blood Services (2015-2018) in Ottawa. Her research focused on the study of molecules that help pathogenic bacteria to adapt to environments that represent a health risk. She is a Registered Microbiologist by the Canadian College of Microbiologist. Currently she works at a federal government agency in Canada, providing advice and operational support in the development and delivery of research funding programs to foster discoveries and innovations that positively impact the health sector. Maria enjoys communicating science, watching sunsets from any spot in the world and currently she aspires to become a conservation photographer.

Leave a Reply